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Y ahora Cuentos sin Tiempo a la 43° Feria del libro de Buenos Aires




Y ahora estaremos en la 43° Feria internacional del libro de Buenos Aires en el stand de la Muni en fecha a designar firmando ejemplares de "Cuentos sin Tiempo" gracias a la generosidad (una vez más) de la Subsecretaría de Cultura de 3F. En principio sería antes de la presentación del libro homenaje a Marco Denevi el día 12 de mayo de 2017. ¡Los espero!

¡Ya se filma!



#Ahora

RODANDO EL SEGUNDO MICRORRELATO HOMENAJE A MARCO DENEVI

Se trata de #ElDíaDespués del autor de Ciudadela Jorge Iglesias. Realizado dentro del Programa de la Muni #CulturaProduce. Estreno 12 de mayo en la 43 Feria del Libro de Buenos Aires. #SomosCultura


¡Orgulloso y Feliz!

EL MICRORRELATO DE MI AUTORÍA "EL DÍA DESPUÉS" SERÁ FILMADO

POR PRIMERA VEZ LA MUNI FILMARÁ FICCIÓN
Sí. Es una realidad. La unidad cultural municipal hace que dialoguen todas las áreas artísticas y creativas. Hemos tomado tres microrrelatos del libro homenaje a Marco Denevi, que en pocos días se presentará en la 43 Feria del Libro, y los convertiremos en micropelículas. En un proceso inédito y basados en las obras de los autores locales Beatriz Argüelles, Jorge Iglesias y Raquel Laudani filmaremos tres cortos. De la mano del transformador Programa #CulturaProduce, el #ÁreaAudiovisual aporta al cambio de paradigma que en cuanto a gestión cultural local llevamos adelante. Gracias a la #ComediaMunicipal y al #ElencoJuvenilDeTeatro por ser parte de este proyecto que nos enorgullece como gestión. Estreno 12 de mayo en la Feria del Libro de La Rural. #SomosCultura





COMO SI ESTO FUERA POCO...

Me acabo de enterar que un ejemplar de mi primer libro FICCIONARIAS está EN EL COLEGIO MILITAR que cumple 70 años en la Biblioteca Islas Malvinas..
Es un orgullo para mí que el mismo comparta ese lugar con los ejemplares #Lilithla de Ricardo Tejerina y El Agitador de Adrián Murano. Sin dudas dos grandes escritores. Feliz...


CUENTOS SIN TIEMPO YA ES UNA REALIDAD

En el día de ayer he recibido por parte de mi Editor y Director de la Editorial Severled el primer ejemplar de mi nuevo libro. Ya falta muy poco para presentarlo en sociedad.

Ya está aquí...

EL CORTEJO (cuento)




   Seguíamos al auto con el féretro, todo parecía estar detenido en el tiempo.
Una fila larga de autos nos acompañaba y yo observaba por el espejo retrovisor la cantidad de gente que se unía a nuestro paso. Eran muchos. ¿Pero quién sería esa persona para que tantos lo acompañaran hasta su última morada?  Yo me encontraba allí como un simple espectador pero no conocía o al menos creía no conocer al difunto. Todo se tornaba muy extraño, como si fuese yo parte de un sueño.
   De pronto el auto giró e ingresó al cementerio y todo los autos perfectamente ordenados detrás hicieron lo propio. Lo extraño era que no había un vehículo que transportara las típicas coronas de flores enviadas por familiares, amigos, socios, compañeros de trabajo, en fin, lo que se acostumbraba en esos casos.
   Yo, seguía observando por el espejo retrovisor y cada vez había más gente que se unía al cortejo, ahora serían unos cientos de personas.
   Vayame dije— Esta persona debía ser alguien muy querido.
   Finalmente el auto con el féretro se detuvo y el chofer vestido impecablemente con un traje negro y guantes blancos se dirigió a la parte trasera y abrió la puerta. Tres personas de la funeraria se unieron a su compañero y lo ayudaron a retirarlo. Sentí un brusco movimiento.

   —¡Eygrité—¿Pero qué diablos pasa?

   Ahora me sentía incómodo, sin aire y todo estaba en la más profunda oscuridad. Nadie me respondía así que decidí gritar más fuerte. Pero nadie me respondió.
   Comenzó a escucharse un ruido como si una máquina se estuviese moviendo y sentí otro sacudón como si estuviese descendiendo por un ascensor.
   Volví a gritar. Pero nadie parecía escucharme.

   Ya no vi más a todos esos vehículos que nos acompañaban siguiendo el féretro. Ahora todo era oscuridad y solo se escuchaban algunos sollozos muy lejanos.
   Los ruidos eran ahora diferentes pero continuos, golpes y golpes se oyeron por varios minutos.

   Comencé a darme cuenta entonces de que yo era el principal protagonista, el homenajeado, el fallecido. Y por un momento un temor me invadió por completo, pero        luego, me relajé y cerré los ojos.
   Me sentía muy cansado.

   Cuando me desperté, vi los rayos de sol que me enceguecieron hasta que mis ojos pudieron acostumbrarse a la luz brillante. Dos personas se encontraban a mi lado. Una parecía ser un sepulturero, el otro era un trajeado.

   —¿Señor se encuentra bien?preguntó el trajeado.

   No respondí, por lo cual el tipo tomó mi cabeza y acercó su oreja a mi boca para luego poner dos dedos en mi cuello.

   —¡Gracias a Dios respira!gritó—llamen a los paramédicos.

   Ahora mi viaje era diferente. Iba recostado en una camilla rodeado de cables.Tenía puesta una mascarilla que me daba oxígeno. A mi lado, una doctora me tomaba el pulso y controlaba un suero que me habían colocado.
   La sirena de la ambulancia sonaba y sonaba. Yo me encontraba como en trance y sin comprender nada de lo que ocurría. Volví a cerrar los ojos para relajarme y descansar un poco. Estaba muy cansado.

   Desperté ahora en una cama confortable, miré a mi alrededor y vi que la habitación era muy lujosa.

   —Buenos días dormilóndijo una hermosa mujer que estaba recostada a mi lado.
   —¿Dónde estoy?pregunté—Quién es usted?
   —¿Cómo quién soy yo?preguntó ella extrañada.
   —Disculpe señorita pero
   —¡Julián!gritó ella—¿Pero que te ocurre?
   —No lo sé
   —Llamaré a un médico

   Nuevamente cerré mis ojos y aunque aquella mujer extraña me gritaba ya no quise escucharla, solo deseaba dormir. Estaba muy cansado.

   Al despertar nuevamente seguía yo en la misma habitación y alguien le explicaba a la mujer lo que ocurría, era un doctor.

   —Debemos internarlo inmediatamente, el señor Diéguez sufrió un infarto

   Cerré mis ojos nuevamente. Estaba muy cansado.

   Al abrirlos, me vi ahora en lo que parecía una casa velatoria, y yo me encontraba dentro de un féretro, había gente a mi alrededor que lloraba desconsoladamente pero otras proferían insultos y comentaban por lo bajo:

   —Por fín se murió este viejo hijo de putasdecía un hombre de unos 40 años.
   —No hables así de papá, está muerto—le respondió una mujer que parecía mucho más joven que él.
   —Si no hubiese estado con esa puta de Alejandra no se hubiese infartado
     —retrucó el hombre.

   Cerré mis ojos nuevamente. Estaba muy cansado.

   Al abrirlos, volví a verme siguiendo a un auto fúnebre. Muchos vehículos venían detrás nuestro. Pero ¿Era yo un espíritu? ¿Estaba viviendo mi propio entierro? ¿O era una pesadilla?.

   Cerré mis ojos nuevamente. Estaba muy cansado.

   Al abrirlos nuevamente me encontraba sentado en una mecedora de la casa donde pasé mi niñez. Vi a una persona acercarse a mí, estaba sonriendo y me habló:

   —Hola Julián
   —Hola
   —¿Vas a quedarte allí sentado o vendrás conmigo a remontar tu barrilete?

   Por un momento me sentí aquel niño hijo de un obrero que disfrutaba pasar esos momentos únicos con su padre y me levanté de un salto.

   El me tendió su mano pero unos instantes dudé en tomarla y cerré mis ojos. Estaba muy cansado.

   Desperté en aquella lujosa habitación nuevamente, observé a mi hermosa amante Alejandra mientras jadeaba montada sobre mi hasta que percibí que había llegado a su orgasmo o quizás fingió hacerlo para complacerme.Me dió un beso en los labios y se echó a un costado. Tomó su paquete de cigarrillos y me ofreció uno, me negué con la cabeza y cerré mis ojos. Estaba muy cansado.

   La tarde era gris, había empezado a lloviznar y los concurrentes al sepelio abrieron los paraguas. Yo los observaba a cierta distancia tratando de comprender lo que sucedía.

   De repente, alguien me tomó del brazo y dijo algo en mi oído. Acompañé a esa persona, según me dijo, no convenía que me vieran por allí y me perdì en la tarde.Ya no me sentía cansado.

   Solo me daba un poco de lástima la muerte súbita de mi querida amante Alejandra.

   Todo lo demás había sido una pesadilla la noche posterior a su deceso 








     

UN VERDADERO ORGULLO

#Denevi
ELEGIMOS TRES MICRORRELATOS PARA HACER MICROPELÍCULAS
De los 63 microrrelatos que integrarán el libro homenaje a Marco Denevi que publicará#Ediciones3F, la Coordinación Audiovisual de la Subsecretaría de Cultura preseleccionó 3 para filmar entre una y tres micropelículas (de acuerdo al tiempo disponible), las que serán presentadas en exclusiva en la próxima Feria del Libro. Los ternados son: #Destino de Beatriz Argüelles, #ElDíaDespuésde Jorge Iglesias y #ElEscape de Raquel Laudani. Bravísimo! #SomosCultura